El ejecutado escribió los tremendos deseos que tenía de
“ser libre”
![]() |
Su caso conmovió a gran parte del mundo
|
Por: Giancarlos Torres
La ejecución del estadounidense, Troy Davis, quien fuera
acusado de asesinar a un policía en 1989, ha marcado los corazones de miles de
personas en el mundo. El estadounidense recibió una inyección letal y no pudo
evitar así su muerte. Sin embargo, Troy guardaba en sí mismo, una gran
esperanza de ser libre, si bien no físicamente, sí de manera espiritual. A
continuación, la emotiva carta que escribió poco antes de morir.
Hola a todos:
Les agradezco
mucho su esfuerzo y su dedicación a los derechos humanos y la bondad humana.
Durante el año pasado he experimentado mucha emoción, alegría, tristeza y una
fe que no se acaba. Es debido a todos ustedes que estoy vivo hoy. Cuando veo a
mi hermana Martina estoy maravillado por el amor que ella siente por mí y por
supuesto, me preocupo por ella y por su salud. Pero como ella me dice, es mi
hermana mayor y no dará marcha atrás en esta lucha para salvar mi vida y
demostrar al mundo que soy inocente de este terrible crimen.
Cuando leo mi
correo que viene desde el globo entero, desde lugares que nunca soñé conocer, y
desde personas que hablan idiomas distintos y que son de culturas y religiones
que yo sólo podía esperar conocer algún día, me siento abrumado por la emoción
que me llena el corazón de una inmensa y desbordante alegría. Ni siquiera puedo
explicar la oleada de emoción que siento cuando intento expresar la fuerza que
me dan todos ustedes. Esto profundiza mi fe y me demuestra una vez más que éste
no es un caso sobre la pena de muerte, tampoco un caso sobre Troy Davis, sino
un caso que se trata de la justicia y del espíritu humano que quiere hacer que
la justicia prevalezca.
No puedo
responder a todas sus cartas, pero leo todas. No puedo ver a todos ustedes,
pero puedo imaginar sus caras. No puedo escuchar lo que dicen, pero sus cartas
me llevan a los confines del mundo. No puedo tocarlos físicamente, pero siento
su calidez cada día de mi vida.
Les agradezco
todo esto. Acuérdense que
estoy en un lugar donde la ejecución solo puede destruir la forma física de uno, y debido a
mi fe en Dios, en mi familia y en todas y todos ustedes, yo he sido
espiritualmente libre desde hace un buen rato. Y pase lo
que pase en los días y semanas por venir, hay que acelerar este movimiento para
poner fin a la pena de muerte, buscar una verdadera justicia, y poner en
evidencia un sistema que no protege a los inocentes. Hay tantos otros Troy
Davis. Esta lucha para poner fin a la pena de muerte no se gana o se pierde a
través de mí, sino a través de nuestra fortaleza para seguir adelante y salvar
a toda persona inocente en cautiverio en todo el mundo. Tenemos que desmantelar
este sistema injusto, ciudad por ciudad, estado por estado y país por país.
Estoy
impaciente por estar a su lado, no importa que sea en forma física o
espiritual. Espero el día cuando pueda anunciar:
“Soy Troy Davis y soy libre!”
*Nunca dejen
de luchar por la justicia. ¡Vamos a ganar!*
Fuente: El Comercio
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Lo Mejor de ser Humano es que Tenemos la Libertad de Comentar, Pensar, Opinar.....
y Entonces por que no Comentas!!!!!